No querías capitalismo, pues venga dos tazas
Ay el proletariado, la clase obrera, el mundo del trabajo, llamenlo como ustedes queridísimos lectores quieran, que malos tiempos corren para ustedes. Hasta hace no muchos años, aquel trabajador o trabajadora, en grandísimos casos militaban en un sindicato, intentaban cambiar las condiciones de su clase, a la que sabían que pertenecian, se organizaban y rezaban porque su empresa no entrara en crisis, no fuera a cerrar y largar a los currelas a la calle de una patada.
Hoy ocurre algo totalmente antagónico. El trabajador no tiene conciencia de clase, normalmente vota cuando no a opciones social-liberales (llámese P$OE, o algún repugnante partido seudoizquierdoso y nacionalista) directamente a la derecha, españolista o nacionalista, milita en un sindicato por conveniencia, cuando lo hace, y por supuesto de compromiso político nada de nada salvo dos o tres que son despectivamente calificados por sus compañeros como "iluminados" o algún término peyorativo similar.
Pero si hay una cosa coincidente en estos postmodernos trabajadores, que no es otra que la práctica de la oración divina, a la virgen de turno, o al jesusito de mi vida, rezándole al omnipresente que su fábrica no entre en crisis para no perder su apreciado puesto de trabajo, con el que sufragar los gastos de objetos innecesarios.
Sólo que así como los trabajadores cambian, tambíen lo hacen las empresas. Y es que antes, como comentaba, la gente rezaba para que la empresa no fuera a la quiebra y como consecuencia el currante a engrosar la lista de miembros de esa lista maldita, el INEM.
Pero es que hoy, tanto da que la empresa vaya viento en popa a toda vela, como que se hunda en el triángulo de las Bermudas.
Y así hoy aparece publicado en El Mundo, que la empresa de banca holandesa ABN AMRO, una empresa muy rentable, se va a cargar de un plumazo a 2850 puestos de trabajo. Y no, no es que haya entrado en una crisis como la de ENRON, que va, la empresa del país de los tulipanes, prevee para este año un incremento de los beneficios en un 10%. En fin casos hay miles. Recuerdo hace unos días como ZP prometía salvar a los astilleros, y vaya si se salvan. Venga 4000 prejubilaciones, secesión de la empresa, parte civil y parte militar, y para colmo la civil, privatizada. Ya ven ustedes, grandísimas soluciones las que nos ofrecen estos sociatas, espero que no prometan solución para las colas de espera en la sanidad, porque ya me veo en el tanatorio.
Y es que nos podríamos ir a millones de casos, donde empresas con beneficios, o perfectamente, funcionables mandan a la calle al currante, con o sin beneficios. Lo dicho, que casos son miles, miren sin ir más lejos a los compañeros de SINTEL, o las tretas para la privatización. Iberia por ejemplo. Resulta que cuando es pública sólo da pérdidas, y sólo tres meses después de privatizares, por arte de magia, beneficios millonarios.
Mierda, mierda y más mierda. Y a mi me decían que después de la URSS todo iba a ser una vida de rosas, que ingenuos.
Y dejo de escribir ya, porque coño ahora oigo a los sociatas decirme que la Constitución europea va a ser la nueva jauja. Yo, no se ustedes, es que no trago, así que por supuesto votaré NO con mayúsculas.
16/12/2004 19:53