
Cierto es, resulta muy complicado hablar de discos póstumos por lo que ello conlleva. Tiranos de las grandes multinacionales discográficas dispuestos a hacer su agosto, MTV o cadenas similares bombardeando con sus videos o actuaciones, objetos del fallecido en venta, grabaciones extrañas de sus canciones de éxito recopiladas para un próximo disco, etc, etc, etc. Y es que el cadaver musical, más si tiene un nombre con mayusculas, una trayectoria exitosa y un conjunto de canciones inolvidables es una tentación para más de uno, sobre todo para los citados anteriormente. Y esta tentación aumenta si las causas de la muerte son extrañas, trágicas y/o calamitosas.
Pongamos un ejemplo. Jonh Lennon. Por supuesto que su trayectoria, su capacidad, su mérito es indiscutible. Pero tomemos su trayectoria en solitario.
Tras la separación de los cuatro de Liverpool, y su posterior carrera en solitario, la estrella musical de John Lennon se fue apagando cual paciente en fase terminal en fase terminal. Sus discos, aunque de gran calidad como el John Lennon/Plastic Ono Band en 1970 o el Imagine en 1971 ya no resultan atractivos para el main stream, para el gran público o para los mass media, acostumbrados a ofrecer en bandeja de plata música más comercial y accesible dispuesta a ser deborada por un público sediento del próximo éxito abalado por los 40 principales o por la MTV. Nunca una canción del mentado Lennon, salvo creo que Imagine, y aún así lo dudo, no obtuvo nunca el éxito que cualquier canción publicada por The Beatles, a pesar de lo tremendamente hermosas y magníficas que estas resultaran.
Pero Jonh Lennon muere, mejor aún, es asesinado, y los discos del de Liverpool alcanzan cotas inimaginables cuando este vivía en ventas y promoción. Todavía hoy, cada año llega a las tiendas de música el recopilatorio de siempre para no hacernos olvidar que aún se puede sacar pasta del muerto.
Tomemos otro ejemplo. Tomemos a Nirvana. Cierto es que la explosión grunge cautivó a una minoría bastante mayoritaria, a pesar de que este subgenero musical no fuese el más apetecible para el loby discográfico. Pero muere, se suicida Kurt Cobain, y lo que pasa a ser un estilo devorado por unos pocos, acaba por ser deborado por fanáticos de las Spice Girls o de cualquier bodrio popero, y es que la muerte como decía es lo mejor que le puede pasar a un artista con renombre, claro que si. Y la lista podría continuar hasta el infinito. Jim Morrison, Ian Curtis, Janis Joplin, quien sea, la fórmula siempre es la misma. Sin ir más lejos ayer veo a mi odiado Paul Young, ojo no confundir con Neil, haciendo una versión bastante penosa de la canción de Joy Division, Love will tear us apart. Ya ven.
Pero siempre hay excepciones, para todo, y la execpción de muertos ilustres se llama Elliott Smith.
Tenías razón Toni, en aquella conversación que tuvimos en el Malpaso. Recuerdas. Busca un artista maldito para cualquier fan, siempre he odiado la palabra fan, del pop-rock alternativo y la respuesta será Elliott Smith. Busca cualquier presunción de sapciencia para un iniciando en el indie y la respuesta tambien Elliott Smith.
Y es curioso. Las canciones de este músico llegaron a mi hace relativamente poco. Buscando algo nuevo, y de calidad musical que deborar, gracias a esos fantásticos programas de descarga musical, llámenme pirata, me encotré al protagonista del artículo de hoy y que decirles me parecio sublime.
Esa especie de cantautor urbano, esa especie de Lou Reed, salvado las distancias me llegó al alma. Sus discos Either/Or de 1997, creo, el XO de 1998 me parecieron cuando menos muy dignos. Así que el que escribe se puso a investigar sobre este músico. y francamente ni pajolera idea de que el menda había muerto. Me parecio raro, porque aunque siendo un artista minoritario, no comprendía como la industria no intentaba sacar réditos de su muerte, de su tambíen suicidio.
Pero el ver públicado su album póstumo me hizo temer lo peor. A pesar de todo estos días me he arriesgado y me he decidido a escucharlo. Y que sorpresón oigan. Su From a Bassement on the Hill, ese es el nombre del disco es tan o más precioso y sublime que los dos anteriormente citados, que realmente son los dos que he escuchado porque alguno más hay.
Me ha encantado, lo he disfrutado y redisfrutado. Supongo que la causa por la que este hombre no ha sido deborado por los mass media es por su condición de ultraminoritario, cual Izquierda Unida dentro de unos años, y por su consecuente paso por la vida y por la muerte. Porque en vida pasó sin hacer ruido, y hasta cuando decidió poner fin a su vida con sólo 34 año también lo hizo de pies juntillas y sin hacer ruido.
Suena a tópico, pero nos quedará su música. Su gran música