
Recuerdan a aquel lamentable estupido llamado Francis Fukuyama. El autor de aquel maravilloso libro, de aquella panacea para los neoliberales llamado el fin de la historia. Como para olvidarlo, que gran libro oigan, en él se apuntaba que tras la caida de los demonios comeniños comunistas, el mundo se volvería precioso, hermoso, maravilloso, donde la paz y la felicidad habitaría nuestras vidas. Los cojones. Ya se ve. De todas formas y para contrarrestar este bodrio a Josep Fontana se le dio por escribir un libro, con el maravilloso y astuto título de La histora después de la historia, dónde desmontaba todos los argumentos del absurdo Francis Fukuyama, que por cierto como escritor es un mediocre, y del que se dice, no sin razón que sus planteamientos teóricos no son más que la copia de escritores anteriores a él. Así le va credibilidad cero.
Y aunque lo que hoy el autor del blog va a escribir versa sobre un tema musical, esta introducción viene al pelo para observar que todos los que proclaman el fin de algo, del Pop en el caso que trata hoy, son los mediocres más absolutos en la materia sobre la que supuestamente destacan, o como mucho tienen un nombre.
"He decidido dar por finalizada mi carrera musical porque el pop ha muerto". Esta es la perlita con la que uno de los genios musicales nos ha asombrado ayer, lo de genio verán que es un sarcasmo, porque el que esto afirma no es otro que Jorge Miguel, George Michael vamos.
Es que la cosa tiene cojones oigan. Verán, no comparto esa afirmación en absoluto, llevo siglos escuchando que el rock ´n´ roll está muerto, para que luego resucite de la mano de la cadena musical de marras en forma de Strokes, Libertines o el siguiente grupo accesible para los mass media y público en general, pero que mantengan una especie de estética, ya sea en la actitud, en la música mínimamente rebelde, para justificar esa resurrección cual ave fenix. No comparto esa afirmación repito, pero la respetaría en algunos casos. Pongamos por ejemplo que la frase el rock ha muerto la formula Iggy Pop, pues vale, sigo sin creermelo, pero oigan de una persona que puso la escena musical patas para arriba en su época sería digna de respeto. Ahora bien, que un pamplinas como George Michael diga eso es de apaga y vámonos. Porque ya me dirán cual es la aportación de ese simio a la escena musica, aparte de crear ese espanto musical llamado Wham! allá por los 80 junto a su compañero el Andrew Ridgeley, uno de los grupos culpables, junto por supuesto a los Mini Vanilli, mi primera victoria musical a las niñas de la Super Pop, de que se considere esa fantástica década musical como el bodrio por excelencia, a pesar de las maravillas en ese decenio nacidas, como la mejor banda noise que ha dado la historia, los Sonic Youth, esa maravilla indie llamada Pixies y mil grupos más como los primeros Nirvana por ejemplo. Y si bodrio es Wham! conocidos por esos trajes esperpénticos, y por esos videos donde aparecen bajos, baterías y guitarras por todos lados a pesar de no sonar en ninguna de las canciones, más penosa es la carrera en solitario de este hombre. Lo único mencionable es la versión que hizo con los Queen, en el concierto homenaje a Freddie Mercury en Wembley en el 92, ya está esa es su aportación musical, un cero patatero. Menos mal que siempre le queda hacerse pajas en retretes públicos para que siga en el candelero. Ya lo decían ayer en el programa Días de cine, que más o menos era así. George Michael dice que abandona su carrera musical porque el pop ha muerto, vaya este no se ha dado cuenta que a los que nos gusta la música estábamos convencidos de que lo que estaba muerto desde hace años era su carrera musical. Ni yo lo hubiese dicho mejor. George Michael. Siempre te quedará Salsa Rosa para contar tus pajillas públicas. Muérete.