Montenegro

El camino del exceso conduce al palacio de la sabiduría.

Temas



Enlaces

Archivos

 

V

 

No recuerdo que año sería, supongo que a finales de los 80 o principios de 90, cuando los de mi edad, los de mi edad los de trece años más o menos asistíamos a un renacer de las horas de la tarde frente a la televisión, disfrutando de novísimas series de televisión llegadas de la meca de las teleseries, los Jiusei.

Modernas y distintas, dinámicas y con una tensión constante, estas maravillas llegaron, vieron y vencieron a toda una generación de jóvenzuelos casi adolescentes. 

Como olvidar al mítico MacGyver, el creador de lo que fuera con la nada, inolvidable, tanto como aquel capítulo donde tenía que salvar a una atractiva bióloga de la mano de montañeros independentistas, luchadores antiquísimos contra los estados español y francés. Un capitulo tan original como chapucero donde los miembros de, se supone, ETA eran caracterizados con una mezcolanza de mormones de Utah y de tropas de Zapata o Panco Villa.

El coche fantástico fue el gran éxito y el casi climax de la cutrez y la caspa venida de Juesei. Michael Knight un gigolo de poca monta policia supuestamente asesinado, y su coche Kitt, un prototipo ultramoderno que saltaba, andaba con dos ruedas o alcanzaba velocidades inimaginables y hablaba, trabajaban para una fundación ultraderechista y paralimilitar, La fundación para la ley y el orden. Aventuras míticas destinadas a ver los típicos mamporrazos para lucimiento de un jovencisimo y ya por aquellas épocas tristísimo Hasselhoff, que para suerte de mi generación aun no se había transformado en el Bertín Osborne estadounidense, cantante de canciones penosas, con una estética ochentera horterísima, antes de dar el salto a su mayor éxito, por decir algo, televisivo, Los vigilantes de la playa. Un caso curioso, a saber dónde estará este hombre, supongo que en algún albergue para indigentes o algo por el estilo, no sería extraño.

La decadencia de todas formas comenzaba a aflorar cuando aparecio en escena El halcón callejero. Una serie igual al coche fantástico pero dónde esta vez la protagonista era la moto, no un coche, que hablar no hablaba, pero a cambio lanzaba rayos laser. Una serie mediocre que nos conducía al delirio y surrealismo absoluto. El trueno azul. Si antes era un coche modernísimo y avanzadísimo, y más tarde una super moto, ahora tocaba el turno a un... helicoptero. Sí, sí, algunos lo recordarán aunque duró menos que Leticia Ortiz presentando la segunda edición del telediario. Afortunadamente su corta vida hizo que pronto comenzara la época de reposiciones y la aparición de nuevas series, como Son Gokuh, y que volvían a revolucionar el panorama.

Pero mientras las series de ciencia ficción más o menos light iban perdiendo empuje, algo poco común, distinto, fantástico y genial aparecia ante nuevos ojos, y nos dejaba con la boca abierta, revolucionando el panorama y transformándose en todo un fenómeno social. Se llamaba simplemente V

V sigue siendo recordada por lo extraño que resultaba en sí la serie, pero los paralelismos con la realidad política y los guiños a ciertos momentos históricos.

Todos conocemos de que iba la historia, de los invasores amigos al principio pero largartos despúes, venidos desde 70 trillones de años luz para buscar agua y comida humana. El argumento en cuestión y a pesar de resultar facilón tenía ciertas curiosidades, ciertas similitudes. A nadie escapa el signo de los invasores, tan parecida la esvástica alemana, la manipulación informativa tan Goebeliana, el judio sobreviviente del holocausto, guiños muy visibles como la organización de la resistencia, muy guerrilla urbana latinoamericana, dónde las tácticas son clarisimamente similares a las de los Tupacamaros uruguayos o a la guerrilla salvadoreña. Quien lo iba a decir de una serie venida de EEUU, en la época neoconservadora de George Bush padre, dónde el patriotismo protoamericano era evidente en cada producción venida allende mares.

Aparte de los pararelismos políticos la escena del ratón comido por Dyana, la mala entre las malas, la escena que nos marcó a muchos de nosotros, los diseños tan vanguardistas de las naves, de los uniformes y la verdadera naturaleza de los visitantes marcó e hizo que miles de jóvenes la siguiéramos en su momento.

Desde entonces, la televisión no ha sido igual.

05/04/2006 02:57

Comentarios » Ir a formulario

gravatar.com
Autor: Floren

Mitiquisima V. Increible aquella "original" escena en que los lagartos se empiezan a cantar su himno en un bar y uno de los protas cual Victor Lazlo en el Rick's Cafe Américain, incita a todo el publico a cantar Barras y Estrellas. Que emotivo.

Fecha: 16/07/2006 23:44.


Añadir un comentario




No será mostrado.






Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/

Suscrí
bete a este blog. RSS 2.0 Este Blog ha sido creado con Blogia. Ver derechos de autor . Estadísticas. Admin. [Blogia colabora con 1001 relatos.]